Llego a casa a eso de la hora de comer, con la chupa puesta, el casco en una mano y en la otra el pan y una bolsa llena de trastos. Se abre la puerta del ascensor e inmediatamente, como si me estuviera esperando, surge una de mis vecinas de detrás de su puerta.
Fernando, Fernando, ¿me puedes hacer un favor? - me dice -
Espera, que dejo los trastos en casa - contesto -
Suelto los aparejos y vuelvo al descansillo donde ella me espera inquieta.
Dime, ¿qué sucede?
Pues mira, pasa, pasa....
Horror, esta quiere algo de mi, y lo del favor ya sé por donde va - pienso mientras veo su mostacho de trasluz -
Mira, es que estaba yo poniéndome un café, me dice mientras me muestra una cafetera de las de toda la vida, y se me ha apagado la luz y mira, mira.... - me señala el cuadro eléctrico donde veo que hay dos diferenciales abajo -
¿Has probado a subir esto? La digo señalando esas misteriosas palanquitas que no guardan la misma posición que el resto de idénticas palanquitas.....
¿Yoooooo? Ya sabes que me da mucho miedo la electricidad y me señala los cables pelados que adornan su techo. Recuerdo que ya me "tiró" la indirecta hace unos meses y recuerdo la respuesta que la dí: llama a un electricista y que te ponga al menos unos casquillos.... y hasta hoy.
Subo una de las palanquitas con gran arrojo y oh! milagro! se hizo la luz! Su cara cambia de color. ¿Y eso era todo? ¡que vergüenza! ¿y ahora qué hago con el electricista de urgencias que he llamado?. Bueno, puede que si y puede que no, todo depende de lo que pase cuando suba esta otra palanquita. Y efectivamente mis peores temores se confirman: al subir la segunda palanquita se baja "sola" la primera palanquita. Esto quiere decir que hay algún tipo de corto o avería en la línea.
¿Entonces has llamado a un electricista de urgencias para que lo arregle?
Si. En ese momento suena el portero automático. Es el técnico.
Bueno, te dejo con el especialista la digo mientras me escapo....
Y ahora me cabe una duda. Si ya había llamado al electricista..... ¿cual era el favor? ¿lo primero que pensé?
Real como la vida misma.....
Fernando, Fernando, ¿me puedes hacer un favor? - me dice -
Espera, que dejo los trastos en casa - contesto -
Suelto los aparejos y vuelvo al descansillo donde ella me espera inquieta.
Dime, ¿qué sucede?
Pues mira, pasa, pasa....
Horror, esta quiere algo de mi, y lo del favor ya sé por donde va - pienso mientras veo su mostacho de trasluz -
Mira, es que estaba yo poniéndome un café, me dice mientras me muestra una cafetera de las de toda la vida, y se me ha apagado la luz y mira, mira.... - me señala el cuadro eléctrico donde veo que hay dos diferenciales abajo -
¿Has probado a subir esto? La digo señalando esas misteriosas palanquitas que no guardan la misma posición que el resto de idénticas palanquitas.....
¿Yoooooo? Ya sabes que me da mucho miedo la electricidad y me señala los cables pelados que adornan su techo. Recuerdo que ya me "tiró" la indirecta hace unos meses y recuerdo la respuesta que la dí: llama a un electricista y que te ponga al menos unos casquillos.... y hasta hoy.
Subo una de las palanquitas con gran arrojo y oh! milagro! se hizo la luz! Su cara cambia de color. ¿Y eso era todo? ¡que vergüenza! ¿y ahora qué hago con el electricista de urgencias que he llamado?. Bueno, puede que si y puede que no, todo depende de lo que pase cuando suba esta otra palanquita. Y efectivamente mis peores temores se confirman: al subir la segunda palanquita se baja "sola" la primera palanquita. Esto quiere decir que hay algún tipo de corto o avería en la línea.
¿Entonces has llamado a un electricista de urgencias para que lo arregle?
Si. En ese momento suena el portero automático. Es el técnico.
Bueno, te dejo con el especialista la digo mientras me escapo....
Y ahora me cabe una duda. Si ya había llamado al electricista..... ¿cual era el favor? ¿lo primero que pensé?
Real como la vida misma.....