viernes, 28 de noviembre de 2008

Confesiones de un ex-ludópata

Casi todo el mundo tiene ex. Ex-novi@s, ex-amantes, ex-parejas.... pero algunos, además de todo eso, tienen otros ex. Yo soy un ex-ludópata y me avergüenza confesarlo, pero lo voy a hacer.

Como cualquier otro adicto a lo que sea, la cosa empieza casi sin querer. Un día cualquiera, a una hora cualquiera, las vueltas después de pagar las rondas de cervezas y para no repartir la chatarra decidimos echarlo a las tragaperras con tan mala suerte que sale el especial. La primera vez que mis manos depositaban una moneda en una de esas infernales máquinas y me tocan 25 talegos, de los de antes, que de esto hace ya mucho tiempo.

A partir de aquí entras en una espiral de la que parece imposible salir, como de tantas otras cosas. Te justificas diciendo que en cuanto saques el premio dejarás de jugar pero no es verdad. Cuando lo consigues, y lo consigues siempre que tengas dinero suficiente, sigues metiendo monedas, una detrás de otra, de manera compulsiva. Ya no es el cebo del premio lo que te impulsa a seguir jugando, es algo completamente irracional.

Para alguien con ventipocos años, que vive con sus padres y tiene un trabajo fijo y relativamente bien remunerado esto es un hobby -pensaba por aquel entonces- caro, pero un pasatiempo... ojalá hubiera sido sólo eso. Cada vez jugaba mas, en diferentes sitios: bares, salas recreativas y hasta en el casino alguna vez. Algunos meses me llegué a gastar el sueldo entero el mismo día que me lo ingresaban pero nada podía pararme. O casi nada.

Hubo un hecho determinante que me hizo abrir los ojos y racionalizar el abismo donde había caído. Fue el día que mi padre descubrió que su colección de billetes (de perfecto curso legal) había mermado considerablemente. Nunca me dijo nada y yo nunca le dije nada pero ese día dejé las tragaperras para siempre.

Ha pasado mucho tiempo desde aquella fatídica tarde en que la suerte me jugó una mala pasada. Quizá si aquel premio se hubiera quedado en la máquina todo hubiera sido distinto, quizá con el dineral que tiré a la basura habría pagado la entrada de aquel piso que nunca llegué a comprar, quizá....

sábado, 15 de noviembre de 2008

¿Miedo?

Acabo de llegar de la tercera quedada cervecera y, claro, no me he podido resistir a entrar un rato a la página antes de irme a la cama. Como casi todos los días desde hace un tiempo he "espiado" la actividad de mi brujita y me he encontrado con una, otra, sorpresa, muy agradable, inesperada, tamaño XXL.....

No puedo irme a la cama ahora, no sin escribir unas líneas que reflejen lo que siento, muy lejos de nada o de todo lo que haya conocido hasta el momento.

Hace unos meses, cuando me apunté a "singles" esperaba encontrar amig@s que llenasen ese hueco que queda cuando uno se va "haciendo mayor" de forma desacompasada al resto de personas que forman parte de su entorno. No tod@s somos separad@s o divorciad@s, al menos según los papeles, y no tod@s buscamos o encontramos las mismas cosas aquí. Yo encontré mucho mas de lo que jamás hubiera imaginado, a todos los niveles. Una cantidad enorme de gente muy similar en muchos aspectos, muy diferente en otros.

No voy a olvidarme de mis primeras "amigas": Christina y Morena que me "adoptaron" y me ayudaron a integrarme en el grupo, que por aquel entonces ya era enorme. Gracias a ambas.Tampoco de las "mas que amigas" que me ayudaron a comprender que se puede dar mucho sin esperar nada, ni de toda la gente estupenda de ambos sexos que he conocido aquí, ni de la que me queda por conocer....

NO esperaba que mi camino se cruzase contigo. Tan seguro estaba, tan contralada tenía la situación, tan claritas las cosas..... que todo se puso patas arriba. Y patas arriba están. Y soy feliz. Y lo quiero compartir. Ese miedo que no nos deja vivir es lo que hay que desterrar.

No, no es un sueño, GELES, es la vida, que a veces nos sorprende.

Y por si acaso no ha quedado suficientemente claro gritaré a los cuatro vientos que TE QUIERO, así con mayúsculas y que nada ni nadie nos impedirá ser felices.

Gracias a tí, por estar ahí, por ser quien y como eres y por despertarme de mi letargo emocional.

¿Quien dijo miedo?

Y ahora si que me voy a la cama, con lágrimas de felicidad en los ojos, una sonrisa de oreja a oreja y sabiendo que voy a soñar contigo otra vez.

Un beso, princesa, hasta mañana ;)

miércoles, 5 de noviembre de 2008

La última pieza por encajar

Pensé que nunca llegaría este momento pero ha llegado, estoy completamente seguro.

Pensé que había perdido la capacidad de amar pero estaba equivocado.

Pensé que sería incapaz de expresar mis sentimientos pero no es cierto.

Pensé que el miedo y la inseguridad terminarían algo antes de que empezase pero está empezando.

Pensé que dejarme querer llenaría ese vacío pero el vacío crecía infinitamente.

Y de tanto pensar llegué a la conclusión de que me faltaba una pieza y la busqué....

Y de tanto buscarla y no encontrarla llegué a la conclusión de que no existía....

Y ahora, que he encontrado la pieza, sigo pensando y me pregunto....

¿Porqué hacemos tan difíciles las cosas?

¿Porqué no abrimos nuestros corazones?

¿Porqué nos ponemos siempre en lo peor?

¿Porqué no nos damos esa oportunidad?

¿Porqué nos cuesta tanto decir..... TE QUIERO?