Pues si, debo serlo porque de un tiempo a esta parte me lo han dicho dos personas.
De entrada estas son mis opiniones:
- Opino que es vergonzoso que se les de a determinados turistas una serie de subvenciones en transporte, manutención, alojamiento, sanidad, etc, que ni siquiera los parados de larga duración tienen.
- Opino que la mayoría de esos mal llamados peregrinos son jovencitos con el cerebro convenientemente lavado y un adoctrinamiento por parte de la iglesia más que evidente.
- Opino que un estado laico y aconfesional no tiene porqué destinar ningún tipo de medio humano ni material para organizar o respaldar un evento religioso.
- Opino que estas jornadas son sectarias porque están excluyendo y discriminando a todo aquel que no piense como ellos.
- Opino que el evento en cuestión es una demostración de fuerza y poder de convocatoria de los sectores mas conservadores y reaccionarios de la iglesia católica.
Mis opiniones, como las de todo el mundo, están formadas gracias a la información que recibo de diferentes medios. En función de los medios que se consulten y de la capacidad de análisis y crítica de cada cual, la opinión tendrá más o menos base informativa pero nunca dejará de ser subjetiva. El problema es que hay medios (muchos) que están mezclando opinión con información y también gente (la gran mayoría) que asume como propias opiniones de otr@s sin ni siquiera pararse a pensar si están de acuerdo. Y es que cuando se trata de política, dogmas o fútbol, no hay discusión posible, todos tenemos razón.
Voy a enumerar medios de los que he extraído ¿información?:
- El coste de la visita según ABC
- El coste de la visita según El País
- Coste de seguridad según Público
- Lo que se acordó en el 2009
- La web oficial del evento
- Una web cristiana que se sale del tiesto
- Entrevista con el director financiero del JMJ11
- ¿Quién provoca a quién?
- Por mi que no recen, gracias
- ¿Quién recibe los palos?
- Cristianos contra la visita papal
Bien. Con un somero repaso a los anteriores enlaces ya me considero con suficiente información y una vez analizada mantengo punto por punto mis opiniones. Nada de lo que he leído me indica lo contrario. Quizá no he leído lo suficiente...
Ahora vamos a clarificar, diccionario en mano, el significado real de cada uno de esos términos con los que me han definido:
Demagogo: El que practica la demagogia, esto es, ganarse con halagos el favor popular.
Falso. No intento ni quiero ganarme el favor de nadie y mucho menos regalo halagos.
Intolerante: Que no tiene tolerancia, respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias.
Falso. En principio respeto cualquier idea o creencia ajena pero lo que no tengo porqué tolerar es una manifestación pública, reiterada, masiva e invasiva delante de mis narices y encima callarme. Me da igual que practiquen la idolatría papal o la papiroflexia.
Fanático: Que defiende con tenacidad desmedida y apasionamiento creencias u opiniones, sobre todo religiosas o políticas.
Falso. El que ha venido a incordiar con intenciones evangelizadoras ha sido el papa, no yo. El que no quiere que se usen condones, se aborte, se eutanasie o se casen dos del mismo sexo es el papa, no yo. El que dice que acosan a los cristianos es el papa, no yo. Los que ven en el papa al "vicario de cristo" son otros, no yo.
Y es que más que demagogo, intolerante y fanático, lo que soy es radicalmente ateo o ateo radical, como queráis, y parece que eso no les entra en la cabeza a algunos.